La trágica historia de «Wish You Were Here»: el día que Syd Barrett volvió a Abbey Road
Pink Floyd estaba trabajando en su nuevo disco en Abbey Road cuando entró al estudio un hombre al que nadie reconoció. Era Syd Barrett. Esta es la historia del disco que nació de esa ausencia.
10:19 La versión corta
- «Wish You Were Here» (1975) es el disco de Pink Floyd marcado por la ausencia de Syd Barrett, uno de sus fundadores, apartado de la banda en 1968.
- El 5 de junio de 1975, Barrett apareció sin aviso en Abbey Road. Estaba tan cambiado que al principio nadie lo reconoció.
- «Shine On You Crazy Diamond», en nueve partes, es el homenaje a Barrett y abre y cierra el disco.
- En «Have a Cigar» no canta ni Waters ni Gilmour: la voz es de Roy Harper, un músico amigo de la banda.
- Barrett murió en 2006, tras décadas de vida retirada en Cambridge, dedicado a la pintura y al jardín.
El 5 de junio de 1975 ocurrió una de las escenas más conmovedoras de la historia del rock. Pink Floyd trabajaba en los estudios de Abbey Road, en Londres, cuando entró un hombre robusto, con la cabeza rapada, sin cejas y con una bolsa de compras en la mano. Nadie lo reconoció. Era Syd Barrett, uno de los fundadores y la primera gran mente creativa de la banda. Si llegaste hasta aquí porque te conmueve «Wish You Were Here», esta es la historia completa: quién era Barrett, por qué se perdió y cómo su ausencia se convirtió en uno de los discos más queridos del rock.
Syd Barrett, el alma de los primeros Pink Floyd
Hacia fines de 1965, en sus comienzos, Pink Floyd estaba formado por Roger Waters, Nick Mason, Richard Wright y Syd Barrett. Y el alma de la banda era Syd: carismático, enigmático, visionario. Con él llegaron los primeros éxitos, «Arnold Layne» y «See Emily Play». Su estilo, sus letras y su manera de tocar definieron la esencia inicial del grupo. Waters apenas empezaba a componer. Todo giraba en torno a Syd.
Pero ese fuego que lo hacía único también lo estaba consumiendo. Consumía mucho LSD y su salud mental era cada vez más frágil; todavía se discute cuánto pesó cada cosa, pero Barrett se fue transformando en un misterio. Se cuenta que había momentos en que se quedaba inmóvil en el escenario, como si estuviera en otro lugar, o que rasgueaba un solo acorde durante todo un concierto.
La banda se vio obligada a sumar a David Gilmour, en principio como una especie de respaldo. Se dice que la idea era que Syd siguiera como compositor, trabajando desde su casa. La realidad fue más dura: en 1968 quedó oficialmente fuera de Pink Floyd. Todavía grabó dos discos solistas, «The Madcap Laughs» y «Barrett», y varios músicos intentaron ayudarlo, pero su mente parecía alejarse cada vez más.
El vacío después de «The Dark Side of the Moon»
Sin Barrett, Pink Floyd entró en una etapa de reinvención. Discos como «Atom Heart Mother» y «Meddle» fueron laboratorios en los que la banda buscaba su sonido definitivo. Hasta que en 1973 todo cambió con «The Dark Side of the Moon», un éxito descomunal de crítica y de ventas.
El impacto fue tan grande que, en lugar de impulsarlos, los dejó vacíos. Habían alcanzado la cima y era muy difícil pensar cómo seguir. El vértigo del éxito, la presión por superarse y la nostalgia por el amigo perdido se volvieron una nube densa alrededor de la banda. Entre el desconcierto, la tristeza y el vacío nació «Wish You Were Here», publicado en septiembre de 1975.
Cinco pistas sobre la ausencia y la industria
Son apenas cinco pistas, porque «Shine On You Crazy Diamond» ocupa dos, pero funcionan como un viaje hacia adentro de la banda.
- «Welcome to the Machine» y «Have a Cigar» destilan el desencanto con la industria musical: hablan del éxito como una trampa que devora el alma.
- «Have a Cigar» guarda además una curiosidad: la voz no es de Waters ni de Gilmour, sino de Roy Harper, un músico amigo de la banda. Waters y Gilmour la probaron sin quedar conformes, y Gilmour no quiso hacerse cargo de la voz; Harper, que grababa su propio disco en Abbey Road, terminó cantándola.
- «Wish You Were Here», la canción que da nombre al álbum, aparece como un susurro de dolor y de amor. Yo no estoy seguro de si está dedicada a Syd o a todo lo que se había perdido.
- «Shine On You Crazy Diamond» es el verdadero corazón del disco: un homenaje a Barrett en nueve partes, repartido en dos pistas: una abre el álbum y la otra lo cierra. Es un réquiem eléctrico, un llamado a un amigo que ya no está, pero que todavía sigue vivo.
Si tocas la guitarra, presta atención a la frase de cuatro notas de Gilmour en la segunda parte, conocida como «el tema de Syd». Y hacia el final de la novena, los teclados de Richard Wright dejan un pequeño regalo: un fragmento de «See Emily Play», un eco lejano de lo que la banda alguna vez fue con él.
El día que Syd Barrett volvió a Abbey Road
Volvamos a aquel 5 de junio. Según la versión más contada, la banda estaba mezclando «Shine On You Crazy Diamond», aunque Nick Mason ha dicho que no está seguro de que fuera esa la pieza en la que trabajaban. Cuando por fin entendieron quién era aquel hombre, quedaron helados. Se dice que Roger Waters rompió en llanto al ver a su viejo amigo en ese estado.
Le mostraron la música y, al preguntarle qué le parecía, se cuenta que Syd dijo: «Suena un poco vieja». Y como un fantasma que había venido a despedirse, volvió a desaparecer de la vida de la banda.
Lo que quedó de Barrett y del disco
Nunca se supo con certeza qué le pasaba a Syd. Se especuló con esquizofrenia o con trastorno bipolar, pero no se conoce un diagnóstico oficial. Para mí, era un genio que hablaba otro idioma. Murió en 2006, tras décadas de vida retirada en Cambridge, dedicado a la pintura y al jardín. Para Pink Floyd y para la música, en realidad, se había ido mucho tiempo antes.
Para muchos, la verdadera obra maestra de la banda no es «The Dark Side of the Moon», sino este disco. David Gilmour y Richard Wright lo han señalado como su favorito de Pink Floyd. Y para mí no es por su complejidad técnica, sino por lo que logra plasmar: la rabia y la ternura, la belleza y el dolor. Es un duelo doble: por Syd y por la hermandad de los primeros años, que poco a poco se iba perdiendo.
Hasta la portada lo cuenta: dos hombres se dan la mano y uno de ellos está en llamas. Yo la veo como una imagen de esa industria que te prende fuego mientras te sonríe.
Y si después de esta historia te dan ganas de tocar a Gilmour, «Comfortably Numb» es uno de estos siete grandes solos del rock, ordenados de fácil a difícil.
Mira la versión completa en video (10 min)
«Estilo David Gilmour»: licks y fraseos a su estilo
Licks y fraseos al estilo de Gilmour, con estiradas dobles, double stops, ligados y escala dórica. Es parte de Tus Clases de Guitarra Premium: más de 400 clases y más de 200 canciones.
- Pink Floyd
- Wish You Were Here
- Syd Barrett
- David Gilmour
- Roger Waters
- Shine On You Crazy Diamond
- Abbey Road
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Al micrófono
Mario FreiriaProfesor y fundador de Tus Clases de Guitarra
Guitarrista y profesor. Estudió muchos años con Lapo Gessaghi y creó Tus Clases de Guitarra: su canal de YouTube tiene 4,4 millones de suscriptores y más de 150.000 alumnos aprendieron con sus cursos.